Identidad Digital

Minority Report (MR), además de una buena película de Spielberg, posiblemente sea la recreación más lúcida y aproximada hasta la fecha de cómo podría ser el inmediato (10 o 15 años) futuro si las cosas no se tuercen demasiado y terminamos, los que terminen, en una vuelta a los tiempos preindustriales.

Sobrevolando la trama policiaca, domina buena parte del argumento la existencia de una identidad digital o personalidad virtual de todos los integrantes de la sociedad, un yo cibernético en el que confluyen multitud de bases de datos que en su conjunto perfilan la identidad del individuo en el Universo Electrónico.  El Universo que se describe en MR se muestra ya desarrollado y maduro, eficiente, muy opresivo y  poco respetuoso con las libertades del individuo. MR es una lúcida proyección de lo que promete ser el Universo Electrónico paralelo que ya existe, porque fue creado por el HombreMujer (o MujerHombre) hace 15 o 20 años, aparenta buena salud y comienza a dar sus primeros pasos de manera autónoma. La intención de este artículo es analizar, siquiera superficialmente, lo que está sucediento ahora mismo en  este Universo al que recientemente se ha referido BHO cuando ha tomado medidas que certifican la importancia adquirida por esta nueva realidad, que desde su invisibilidad está cambiando nuestro pobre y maltrecho Mundo Real.

En el Universo Electrónico convivimos millones de individuos que empezamos a construir nuestra identidad digital incentivados, como siempre ha ocurrido, por la esperanza de obtener un provecho personal, una ventaja o beneficio, en definitiva un interés particular frecuentemente de contenido económico.  Hace apenas un lustro la navegación de los individuos era casi absolutamente anónima, inidentificada y por tanto con escasa relevancia económica, ya que poca seriedad y respeto por los compromisos adquiridos se puede esperar de “catwoman” o de “arsenio lupín”. En esos tiempos apenas se producían transacciones económicas relevantes y la mentalidad “todo gratis” tenía como consecuencia contenidos de escaso interés o pirateados (una situación que aún pervive, ¿verdad? ), o la bancarrota de los que se empeñaran en cobrar por servicios o contenidos para los que no existía un mercado organizado y estable porque simplemente no existía una audiencia, un público objetivo que aportara garantías razonables de cobro.

La penetración, el desarrollo y el uso intensivo de las TICS demanda la creación de una identidad digital  que nos identifique en los ámbitos en los que operamos, tanto en la navegación “recreativa” como en la profesional. Son los individuos los que van construyendo con sus actos y decisiones esa personalidad, aunque no siempre de manera consciente. Constantemente se agrega nueva información a esas incipientes personalidades virtuales, información de todo tipo y condición pero con una característica común: siempre queda almacenada en un servidor. Tal vez la web 2.0 no se caracterice tanto por las posibilidades de interacción entre los suejetos que la pueblan y sí por propiciar el nacimiento de estas personalidades virtuales cuyo control y análisis es tan codiciado por parte de los nuevos titanes empresariales, que después de ingentes inversiones, se preparan para recoger los primeros frutos de su esfuerzo y dedicación. Y precisamente éste será el punto de partida de la segunda parte de este artículo, en el que se analizarán los comportamientos de las personalidades virtuales, su relevancia económica y como gestionar esa personalidad con prudencia, conociendo y entendiendo las reglas de este nuevo y apasionante juego en el que a todos nos va mucho.

Un comentario en “Identidad Digital”

  1. This high-speed train travels with a speed of 350 kph from Madrid to Barcelona.
    The greatest earthquake risk in the United States
    besides the West Coast is down the New Madrid Fault.
    Since alluvium is extremely soft, it erodes in an incredibly limited time or may be
    quickly covered over by new deposits, thereby quickly hiding evidence of earthquake fault lines.

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